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Peugeot Partner usado: qué revisar antes de comprar

11 min de lecturaPeugeot

El Peugeot Partner es uno de los furgones utilitarios más comunes en Chile. Lo usan técnicos, gasfíteres, electricistas, empresas de servicios, distribuidoras y pymes de todo tipo, porque carga bastante en poco largo, se maneja como un auto y gasta poco, sobre todo en las versiones diésel. En la versión de pasajeros (Partner Tepee) también lo eligen familias que quieren espacio y puertas correderas sin pasar a una van grande. Es el gemelo del Citroën Berlingo: misma base, distinta marca.

El comprador típico de un Partner usado busca un furgón para su trabajo o su negocio, y muchas veces lo compra a otra empresa que renovó su flota o a un independiente que lo usó todos los días. Eso significa kilómetros de ciudad, carga, muchas partidas y, en las diésel, mantenciones que no siempre se hicieron con el aceite que pide el motor.

Esta página resume lo que se reporta con frecuencia en el Partner y cómo lo revisamos en la inspección a domicilio. Es un vehículo agradecido cuando se mantuvo bien, y caro cuando se descuidó justo en los puntos que siguen.

Generaciones que se venden usadas en Chile

No todos los Partner son el mismo auto. Antes de ir a verlo, ubica en qué generación cae el que te interesa: cambian el motor, la caja y las fallas que se reportan.

GeneraciónAñosQué tener en cuenta
Primera generación (Partner)aprox. fines de los 90 hasta fines de los 2000, según el año de importaciónEl Partner original, más corto y de frontal redondeado, con motores bencineros y diésel (en los últimos años, el 1.6 HDi). Siguió vendiéndose un tiempo en paralelo a la generación siguiente en algunos mercados. Son los más antiguos que circulan: óxido, eje trasero y desgaste acumulado mandan.
Segunda generación (Partner / Partner Tepee)aprox. 2008 – 2018Más grande y la más abundante en los avisos. Furgón de carga (Partner) y versión de pasajeros (Partner Tepee), con bencineros 1.6 y diésel 1.6 HDi y, en los años más nuevos, BlueHDi. Según el año y la norma de emisiones, los diésel traen filtro de partículas. Hubo versiones de carrocería más larga en algunos años.
Tercera generación (nuevo Partner)aprox. 2018 – 2019 en adelanteSobre una plataforma más moderna compartida con el Citroën Berlingo de la misma época; la versión de pasajeros pasó a llamarse Rifter. Motores diésel BlueHDi y bencineros según versión. Unidades más nuevas donde la revisión se concentra en el kilometraje real, el sistema de emisiones y el uso de flota.

Turbo del 1.6 HDi y su lubricación

En el diésel 1.6 HDi es ampliamente conocido que el turbo es sensible a la calidad y al cambio a tiempo del aceite. Con aceite vencido o de una especificación que no corresponde, se forma carbonilla que tapa la alimentación de aceite del turbo, y el turbo termina con juego en el eje, silbido fuerte, humo azul o pérdida de fuerza. Cambiar el turbo sin limpiar esa alimentación es una causa conocida de que el nuevo falle de nuevo.

Pedimos el registro de mantención y miramos el aceite en la varilla y la tapa de llenado: un aceite espeso y negro con barro es la peor señal en este motor. Con el motor apagado revisamos el juego del eje del turbo y buscamos aceite en las mangueras del intercooler. En ruta exigimos el motor y escuchamos el silbido, y con el scanner OBD leemos los códigos de sobrealimentación y comparamos la presión real con la solicitada.

  • Registro de cambios de aceite y estado del aceite en varilla y tapa de llenado
  • Juego del eje del turbo y aceite en las mangueras del intercooler
  • Presión de turbo real versus solicitada y códigos de sobrealimentación con el scanner

Inyectores que pierden sello, correa de distribución y EGR

Otro punto conocido del HDi es el sello de los inyectores sobre la culata: cuando se pierde, los gases escapan por el costado del inyector y dejan una costra negra alrededor, con un soplido que se escucha en ralentí y olor a escape en la cabina. Además, este motor usa correa de distribución, que hay que tener al día. Y en un furgón de ciudad, la EGR y la admisión se llenan de carbonilla, y en los que tienen filtro de partículas, el filtro no alcanza a regenerarse.

Retiramos la tapa del motor y miramos el asiento de cada inyector buscando la costra negra, y escuchamos el ralentí. Pedimos la evidencia del último cambio de correa (factura o adhesivo). Con el scanner leemos los códigos de inyección, de EGR y, en los que tienen filtro de partículas, su estado y la última regeneración. Miramos el humo en frío y bajo aceleración fuerte.

  • Costra negra en el asiento de los inyectores y soplido en ralentí
  • Evidencia del último cambio de correa de distribución
  • Códigos de inyección, EGR y estado del filtro de partículas leídos con el scanner

Eje trasero: rodamientos internos y ruedas que se abren

Un desgaste ampliamente documentado en el Partner y el Berlingo de las primeras generaciones es el del eje trasero: sus rodamientos internos se gastan, entra agua, se oxidan y el brazo pierde su posición. El síntoma clásico es que las ruedas traseras se ven inclinadas hacia adentro arriba, el neumático trasero se gasta por el borde interior y aparece un ruido sordo atrás en los baches. Con carga el desgaste se acelera.

Miramos el furgón desde atrás a nivel del suelo para ver si las ruedas traseras están rectas o inclinadas, y revisamos el desgaste de los neumáticos traseros en el borde interior. Con el vehículo levantado hacemos palanca en cada rueda trasera para detectar juego en los brazos del eje y revisamos los bujes, los amortiguadores y el óxido de la estructura. En ruta escuchamos atrás en calles con baches.

  • Inclinación de las ruedas traseras vista desde atrás
  • Desgaste del borde interior de los neumáticos traseros
  • Juego de los brazos del eje trasero y estado de bujes y amortiguadores con el furgón levantado

Embrague, caja y tren delantero de un furgón de ciudad

Un Partner de trabajo hace ciudad, carga y muchas partidas. Lo que conviene mirar en un furgón así es el embrague (que patina en subida o engancha muy arriba), los cambios que raspan o cuestan, y en el tren delantero las rótulas, los bujes de las mesas, los terminales y los soportes del motor. En las versiones con caja automatizada o automática, los tirones y cambios lentos.

En ruta subimos una pendiente en una marcha larga y aceleramos a fondo para ver si el embrague patina, medimos la altura del enganche y pasamos todos los cambios. Con el furgón levantado revisamos rótulas, bujes, terminales, homocinéticas y sus guardapolvos, y los soportes del motor, que delatan su desgaste con un golpe al partir o al cambiar de marcha.

  • Embrague en subida y altura de enganche del pedal
  • Cambios, incluida la reversa; tirones en las versiones automatizadas o automáticas
  • Rótulas, bujes, terminales, homocinéticas y soportes de motor con el furgón levantado

Puertas correderas, electrónica y carrocería

Las puertas correderas del Partner trabajan mucho en un furgón de reparto o de técnico: rodillos y rieles gastados, puertas que cuesta cerrar y cerraduras que fallan. En la electrónica se reportan fallas de cierre centralizado, alzavidrios y luces, y testigos en el tablero que conviene leer antes de comprar. En la carrocería, roces en esquinas y costados que se repintan, y óxido en los bajos de puertas y en los pasos de rueda en las unidades más antiguas.

Abrimos y cerramos cada puerta corredera y el portalón varias veces, revisando la alineación y las cerraduras. Con el scanner leemos los códigos del motor y, cuando se puede, de los demás módulos. Probamos el cierre centralizado, los alzavidrios, cada luz y el aire acondicionado. Medimos el espesor de pintura en cada panel para detectar repintes y masilla, buscamos óxido en umbrales y pasos de rueda, y cerramos con batería, alternador y la verificación de encargo por robo por patente.

  • Puertas correderas y portalón: rodillos, riel, alineación y cerraduras
  • Códigos de falla de los módulos, cierre centralizado, alzavidrios, luces y aire
  • Espesor de pintura en cada panel, óxido en umbrales y pasos de rueda, y encargo por robo

Qué revisamos en un Peugeot Partner

La pauta general tiene 167 puntos: scanner OBD, medición de espesor de pintura, test de batería y alternador, revisión con el auto levantado y prueba de ruta. En este modelo, además, ponemos atención especial en:

  • Kilometraje leído con el scanner OBD y comparado con el tablero, el desgaste del interior y el registro de mantención
  • Arranque en frío, humo, ralentí y códigos de falla activos y guardados
  • Turbo del HDi: juego del eje, aceite en el intercooler y presión real versus solicitada
  • Asiento de los inyectores, EGR y estado del filtro de partículas en los diésel que lo traen
  • Evidencia del último cambio de correa de distribución
  • Eje trasero: inclinación de las ruedas, juego de los brazos y desgaste interior de los neumáticos
  • Embrague en subida, caja, homocinéticas y soportes de motor
  • Rótulas, bujes, amortiguadores y espesor real de discos y pastillas
  • Puertas correderas, portalón, cierre centralizado, alzavidrios y aire acondicionado
  • Espesor de pintura en cada panel, óxido en umbrales y pasos de rueda, y encargo por robo por patente

Mira cómo queda el resultado en el informe de ejemplo real.

Cuánto cuesta revisar un Peugeot Partner

El precio no depende del auto sino de dónde está: es una tarifa fija según la zona de la Región Metropolitana, con el traslado del mecánico incluido. Se compra en línea, recibes un voucher que vale 60 días y agendas cuando ya tengas el auto ubicado.

ZonaAlgunas comunasPrecio
CentroIndependencia, Las Condes, Lo Barnechea y 5 más$69.990
PeriferiaCerrillos, Cerro Navia, Conchalí y 24 más$80.000
LejanaBuin, Calera de Tango, Lampa y 2 más$90.000
RuralColina, El Monte, Isla de Maipo y 5 más$95.000

Traslado del mecánico incluido. Cobertura en 48 comunas de la Región Metropolitana.

Preguntas frecuentes sobre el Peugeot Partner usado

¿El Peugeot Partner usado es buena compra?
Puede ser muy buena compra si se mantuvo bien, porque es práctico, gasta poco y tiene repuestos. En las diésel HDi la clave es el historial de aceite: un Partner con cambios a tiempo y el aceite correcto suele andar bien; uno descuidado puede traer el turbo, los inyectores o el eje trasero a punto de pedir reparación.
¿Es lo mismo el Partner que el Citroën Berlingo?
Sí, en lo mecánico son gemelos: misma base, mismos motores y los mismos puntos a revisar. Cambian detalles de diseño y equipamiento, así que lo que aplica a uno aplica al otro.
¿Qué es el Partner Tepee y qué es el Rifter?
El Partner Tepee es la versión de pasajeros del Partner de segunda generación, con asientos traseros y ventanas. En la generación siguiente esa versión de pasajeros pasó a llamarse Rifter, mientras el furgón de carga siguió como Partner.
¿Por qué las ruedas de atrás del Partner se ven torcidas?
Es la señal típica del desgaste de los rodamientos internos del eje trasero en las primeras generaciones: el brazo pierde su posición y la rueda queda inclinada, con el neumático gastado por dentro. Lo revisamos con el furgón levantado, porque es una reparación que conviene saber antes de pagar.
¿Revisan el Partner donde está el vendedor?
Sí. Vamos a domicilio a 48 comunas de la Región Metropolitana, con precio según la zona, y lo ideal es que el furgón esté frío cuando lleguemos. Compras en /agendar, recibes un voucher que vale 60 días y agendas en /canjear con la fecha y la dirección donde está el Partner. El informe con fotos llega dentro de los 60 minutos siguientes a terminar, con garantía de diagnóstico de 48 horas.

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