Qué se revisa, con qué, quién lo hace y qué pasa en terreno.
En cuatro cosas verificables: cubrimos 48 comunas de la Región Metropolitana con el traslado incluido (incluidas Buin, Melipilla, Paine, Talagante y Til Til, donde la mayoría no llega); el informe llega dentro de los 60 minutos siguientes a terminar; damos garantía de diagnóstico de 48 horas; y el mecánico es independiente — lo contrata y le paga el comprador, y el informe es del comprador. Además el informe de ejemplo está publicado completo en /informe/ejemplo, para que sepas qué recibes antes de pagar. Hay una guía con los criterios para comparar cualquier servicio: /guias/como-elegir-un-servicio-de-inspeccion-pre-compra.
167, agrupados en 9 secciones: motor (31 ítems), sistema eléctrico (30), estética y carrocería (29), prueba en ruta (17), transmisión (15), suspensión y dirección (15), frenos (14), neumáticos y ruedas (11) y documentación (5). No es una cifra redonda de marketing: es el conteo de la pauta real, la misma que ves sección por sección en /informe/ejemplo.
167 puntos repartidos en motor, transmisión, frenos, suspensión, dirección, sistema eléctrico, estructura, carrocería y neumáticos. Se lee la computadora del auto con scanner OBD, se mide el espesor de la pintura, se prueban batería y alternador con carga y se hace prueba de ruta. Si quieres el detalle sección por sección, mira /guias/que-revisan-en-una-inspeccion-pre-compra.
Entre 60 y 90 minutos en el lugar donde está el auto, incluyendo la prueba de ruta. Después de eso, el informe PDF con fotos te llega al correo dentro de los 60 minutos siguientes.
Scanner OBD para leer fallas activas y guardadas y el kilometraje registrado en el computador, medidor de espesor de pintura para detectar paneles repintados o con masilla, y tester de batería y alternador con carga. Además de las herramientas, la parte más importante es la prueba de ruta y la revisión física de cada componente.
No es obligatorio. Puede estar el vendedor, un familiar o quien tú designes: solo necesitamos que alguien abra el auto, entregue la llave y acompañe la prueba de ruta. El informe te llega a ti, al correo que dejaste al agendar, estés o no en el lugar.
Tómalo como información. Un auto sano no pierde nada con una revisión: no se desarma nada, no se daña nada y toma poco más de una hora. Si el vendedor se niega a una inspección independiente, no prueba que el auto tenga algo, pero es una de las señales más claras que vas a recibir en todo el proceso. Lo que no puedes hacer es agendar sin que el dueño esté de acuerdo, porque necesitamos que alguien abra el auto.
Sí. Camionetas, SUV, furgones y vehículos livianos en general. En un 4x4 se revisa además el funcionamiento real de la tracción y de la caja de transferencia, no solo la luz del tablero, y se mira con más atención el chasis y los bajos, que es donde estos vehículos sufren. Para camiones, buses, maquinaria o motos escríbenos antes: no son parte del servicio estándar. Hay una guía específica en /guias/que-revisar-al-comprar-una-camioneta-o-4x4.
Sí, con una aclaración honesta. Todo lo mecánico y estructural se revisa igual que en cualquier auto: frenos, suspensión, dirección, carrocería, espesor de pintura, choques, sistema eléctrico de baja tensión, lectura del scanner y prueba de ruta. Lo que no prometemos es un diagnóstico del estado de la batería de alto voltaje, que requiere equipo específico de cada marca. Si ese es tu foco principal, dilo por WhatsApp antes de comprar y te decimos con claridad qué vamos a poder ver y qué no.
Un mecánico independiente que trabaja para ti, el comprador. No tiene relación con el vendedor ni con la automotora, no vende repuestos ni reparaciones, y el informe se te entrega a ti. Esa independencia es lo que hace que el resultado sea confiable: no hay nadie con interés en que la venta se cierre.
Sí: garantía de diagnóstico de 48 horas desde que recibes el informe. Si en ese plazo encuentras algo que no calza con lo que dice el informe, lo revisamos de nuevo sin costo. El informe describe el estado del auto en el momento de la inspección; no es una garantía sobre cómo se va a comportar en el futuro.