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Ford Territory usado: qué revisar antes de comprar

14 min de lecturaFord

El Ford Territory llegó a Chile como el SUV mediano de la marca para competir de frente con los chinos: mucho equipamiento, pantalla grande, asistencias a la conducción y un precio de lista por debajo de los japoneses y coreanos del mismo tamaño. Se vendió sobre todo a familias que buscaban su primer SUV con espacio real atrás y maletero para viajar.

Lo que no siempre se sabe es que el Territory no es un Ford tradicional: fue desarrollado y se fabrica en China en la asociación de Ford con JMC, sobre una base que ya existía allá. Eso no lo hace mejor ni peor, pero cambia la revisión: el motor es un 1.5 turbo pequeño, la primera generación usa una caja CVT y la segunda una de doble embrague, y buena parte de lo que reportan los dueños tiene que ver con la electrónica y las terminaciones más que con la mecánica pesada.

Como es un modelo reciente, en el mercado de usados aparecen unidades con pocos años pero con historias muy distintas: autos de un dueño que apenas salieron de la ciudad, unidades devueltas de un leasing y otras que ya pasaron por una automotora con el interior renovado. Esta página resume lo que se reporta con frecuencia en cada generación y cómo lo revisamos en la inspección a domicilio.

Generaciones que se venden usadas en Chile

No todos los Territory son el mismo auto. Antes de ir a verlo, ubica en qué generación cae el que te interesa: cambian el motor, la caja y las fallas que se reportan.

GeneraciónAñosQué tener en cuenta
Primera generación vendida en Chileaprox. 2020 – 2022El Territory original, derivado de un SUV que JMC ya producía en China y adaptado por Ford. Motor 1.5 turbo de cuatro cilindros con caja CVT en las versiones que llegaron, tracción delantera, pantalla central grande y, según versión, cámara de visión periférica, alerta de punto ciego y asistencias de frenado.
Segunda generaciónaprox. 2023 en adelantePlataforma y carrocería nuevas, motor 1.5 turbo con inyección directa (EcoBoost) y caja automática de doble embrague de siete velocidades en lugar de la CVT. Son unidades jóvenes donde la revisión se concentra en que todo lo electrónico funcione, que la caja se comporte bien a baja velocidad y que el auto no venga de un siniestro reparado. Confirma siempre qué versión y qué caja trae la unidad.

Motor 1.5 turbo: aceite, refrigeración y fugas de aire

Un motor de un litro y medio con turbo mueve un SUV de tamaño familiar, y eso significa que trabaja exigido: más presión interna, más temperatura y una dependencia total de que el aceite esté en la especificación correcta y cambiado a tiempo. En el Territory se reporta con frecuencia consumo de aceite entre cambios en unidades con mantención espaciada, silbidos anormales del turbo y una respuesta floja a bajas vueltas cuando aparece una fuga en la admisión: una abrazadera suelta o una manguera del intercooler agrietada bastan para que el motor pierda empuje y encienda el testigo. En la segunda generación, con inyección directa, se suma la carbonilla en las válvulas de admisión propia de este tipo de motor cuando el auto hace puro trayecto corto.

Lo revisamos con el motor frío y después a temperatura. Pedimos que el auto no esté encendido cuando llegamos y observamos el escape en los primeros segundos: un humo azulado que aparece al partir y se va habla de aceite pasando por los sellos del turbo o por las guías de válvula. Sacamos la tapa de llenado buscando depósitos, barniz o una pasta clara que delata mezcla con refrigerante. Con el motor en marcha recorremos las mangueras del intercooler buscando aceite, grietas y abrazaderas sueltas, y escuchamos el turbo al acelerar en vacío. Con el scanner comparamos la presión de sobrealimentación pedida contra la real: si la real no llega, hay fuga, válvula de descarga con problemas o turbo cansado. En ruta hacemos aceleraciones a fondo en marcha alta desde bajas vueltas y miramos el espejo buscando humo bajo carga. Como el turbo se enfría en parte con refrigerante, revisamos también nivel y color en el vaso de expansión, que el electroventilador entre cuando corresponde y, después de la ruta, que no haya humedad nueva en el cárter, el turbo y sus líneas.

La CVT de la primera generación: cómo se comporta y cómo se prueba

Las unidades de la primera generación llevan caja CVT, una transmisión sin marchas fijas que funciona con una correa o cadena entre dos poleas. En el Territory se reporta con frecuencia retraso al salir desde detenido, tirones a baja velocidad en el taco, vibración al acelerar suave y un zumbido que sube con las revoluciones. Parte de eso es carácter de la CVT y no falla; pero cuando el zumbido se vuelve metálico, el auto patina al acelerar o la caja entra en modo de protección con el motor caliente, la lectura cambia. Un fluido que nunca se cambió, o que se reemplazó por uno que no es el específico de esta caja, es la causa más habitual de una CVT que envejece antes de tiempo.

La evaluamos en frío y a temperatura, porque muchos defectos de CVT solo aparecen en uno de los dos estados. Detenidos, con el freno pisado, pasamos por todas las posiciones midiendo cuánto tarda en enganchar Drive y Reversa y si hay golpe. En ruta hacemos salidas suaves y a fondo, aceleraciones desde velocidad de crucero y una subida sostenida, sintiendo si las revoluciones suben sin que el auto acelere en la misma proporción, que es la firma del patinamiento. Con el scanner leemos la temperatura del fluido y los códigos guardados en el módulo de la caja. Pedimos los comprobantes del cambio de fluido y, cuando es posible, miramos color y olor.

  • Enganche de Drive y Reversa en frío y a temperatura, con tiempo y golpe anotados
  • Patinamiento en subida y en aceleración a fondo: revoluciones contra velocidad real
  • Temperatura del fluido y códigos del módulo de transmisión leídos con el scanner
  • Evidencia del cambio de fluido con el producto específico para esta CVT

Caja de doble embrague de la segunda generación

La segunda generación reemplazó la CVT por una caja automática de doble embrague de siete velocidades. Cambia rápido y consume poco, pero tiene un comportamiento propio a baja velocidad: en el taco, al estacionar y al salir en subida puede sentirse algo brusca y eso, hasta cierto punto, es normal. Lo que se reporta con frecuencia en este tipo de cajas, y que no es normal, es un temblor marcado al salir desde detenido, un golpe al pasar de primera a segunda que no desaparece al calentar, cambios que se demoran cuando se pide una reducción rápida y, en algunas unidades, mensajes de temperatura de transmisión después de mucho taco con calor.

La probamos en las condiciones que más la exigen: partidas suaves y a fondo desde detenido, un tramo de avance lento simulando taco con detenciones y arranques repetidos, maniobras de estacionamiento con cambios entre Drive y Reversa, y una salida en subida. Sentimos el temblor del embrague al salir y escuchamos golpes entre primera y segunda. En ruta pedimos reducciones bruscas para ver cuánto tarda en responder y si cambia sin tirones bajo aceleración plena. Con el scanner leemos la temperatura de los embragues, los valores de adaptación y los códigos guardados en el módulo de transmisión, que registra sobrecalentamientos y deslizamientos aunque hoy no se sientan.

Electrónica y asistencias: pantalla, cámaras, sensores y batería

El Territory se vendió por su equipamiento, y ahí se concentra buena parte de lo que reportan los dueños. Se reporta con frecuencia que la pantalla central se congela, se reinicia sola o pierde la conexión con el teléfono; que la cámara de visión periférica se queda en negro o pierde una de las cuatro vistas; que los sensores de estacionamiento pitan sin obstáculo con lluvia o suciedad; y que las asistencias (alerta de punto ciego, mantenimiento de carril, frenado de emergencia) se desactivan solas con un mensaje en el tablero. Muchas de esas fallas son intermitentes y aparecen con la batería de doce voltios ya cansada, y es común que el vendedor la cargue la noche anterior para que todo se vea bien.

Probamos cada función a mano, sin fiarnos de la lista del anuncio: pantalla, conexión de teléfono, cámara de retroceso y periférica en las cuatro vistas, sensores delanteros y traseros con un obstáculo real, portalón eléctrico y techo panorámico si los trae, alzavidrios, cierre centralizado, climatización y los testigos del tablero al dar contacto y al arrancar. Con el scanner recorremos todos los módulos (motor, caja, ABS, airbag, carrocería, asistencias) buscando códigos guardados y monitores incompletos, que delatan una memoria borrada hace poco. Medimos batería y alternador con prueba de carga, no a ojo, y miramos la fecha de fabricación de la batería. Con la patente o el VIN a la vista, conviene además preguntar en un concesionario de la marca si la unidad tiene campañas de servicio de fábrica pendientes.

Suspensión, dirección, frenos y ruidos de carrocería

Es un SUV pesado para el tamaño de su motor, con ruedas grandes y suspensión afinada para andar cómodo, y la ciudad chilena gasta primero lo que va abajo. Se reporta con frecuencia golpeteo en el tren delantero en calles en mal estado, crujidos al girar el volante detenido y ruidos secos atrás con carga: bieletas, bujes de la barra estabilizadora, soportes superiores de amortiguador y amortiguadores que pierden efecto por el peso del auto. Los dueños también reportan vibración en el volante al frenar desde velocidad de carretera, que suele venir de discos delanteros deformados, y ruidos de plásticos en tablero, puertas y portalón, que delatan un armado flojo o una reparación mal terminada.

Con el vehículo levantado movemos cada rueda en dos ejes para sentir juego en rótulas, terminales y rodamientos; movemos las bieletas a mano y revisamos bujes, fuelles de homocinéticas, fugas en los amortiguadores y soportes superiores. La dirección es de asistencia eléctrica, así que leemos su módulo con el scanner y en ruta confirmamos que el volante vuelva al centro y no vibre. Medimos el espesor de las pastillas y miramos los discos buscando escalón, surcos y rastros de calentamiento; en ruta hacemos una frenada firme desde velocidad de carretera atentos al volante y al pedal. Revisamos los neumáticos uno por uno: un desgaste desparejo entre el borde interno y el externo delata alineación fuera de rango o un componente de suspensión vencido.

Carrocería, pintura, choques reparados y kilometraje real

Un SUV familiar acumula topones de estacionamiento, y eso no es grave por sí solo. Lo que importa es separar el rayón del parachoques de un choque reparado que afectó la estructura. En el Territory, como en muchos modelos fabricados en China de esta época, la pintura de fábrica es relativamente fina y se marca fácil, así que muchas unidades tienen al menos un panel retocado; el problema no es el retoque, sino que un repintado parejo puede tapar masilla, un tapabarros cambiado o una torreta enderezada.

Medimos el espesor de la pintura en cada panel, capó, techo y portalón incluidos: una lectura distinta al resto en una puerta o un tapabarros delata repintado aunque el color calce, y una lectura muy alta delata masilla. Por dentro revisamos los sellos de fábrica, los pernos de bisagras, capó y parachoques con marcas de herramienta, las torretas en el vano motor y el piso del maletero bajo la alfombra. Miramos faros y vidrios: un faro más nuevo que el otro, o un parabrisas sin la marca de fábrica, cuenta un impacto. Verificamos que el módulo de airbag no tenga códigos de choque guardados. Comparamos el kilometraje del computador del motor con el del tablero y con el desgaste de pedales, volante y asiento del conductor, y consultamos el encargo por robo por patente antes de recomendar la compra.

Qué revisamos en un Ford Territory

La pauta general tiene 167 puntos: scanner OBD, medición de espesor de pintura, test de batería y alternador, revisión con el auto levantado y prueba de ruta. En este modelo, además, ponemos atención especial en:

  • Turbo 1.5: humo en arranque en frío y bajo carga, ruido al acelerar, mangueras del intercooler y presión de sobrealimentación real contra la pedida con scanner OBD
  • Aceite y refrigerante: registros de cambio, depósitos o emulsión bajo la tapa de llenado, color del refrigerante, electroventilador y fugas después de la prueba de ruta
  • Primera generación: CVT en frío y a temperatura, patinamiento en subida, zumbido, temperatura del fluido y códigos del módulo de transmisión
  • Segunda generación: caja de doble embrague en taco simulado, temblor al salir, golpe entre primera y segunda, temperatura de embragues y valores de adaptación
  • Pantalla, cámara periférica en las cuatro vistas, sensores de estacionamiento, portalón eléctrico y techo panorámico probados uno por uno
  • Asistencias de conducción activadas en ruta, prueba de carga de batería y alternador, y códigos guardados en todos los módulos con estado de los monitores
  • Suspensión completa con el auto levantado: bieletas, bujes, rótulas, terminales, soportes superiores, amortiguadores y fuelles de homocinéticas
  • Frenos: espesor de pastillas, estado de discos y vibración al frenar desde velocidad de carretera; neumáticos y desgaste desparejo
  • Espesor de pintura panel por panel, sellos y torretas, módulo de airbag sin códigos de choque, kilometraje del computador contra tablero y encargo por robo por patente

Mira cómo queda el resultado en el informe de ejemplo real.

Cuánto cuesta revisar un Ford Territory

El precio no depende del auto sino de dónde está: es una tarifa fija según la zona de la Región Metropolitana, con el traslado del mecánico incluido. Se compra en línea, recibes un voucher que vale 60 días y agendas cuando ya tengas el auto ubicado.

ZonaAlgunas comunasPrecio
CentroIndependencia, Las Condes, Lo Barnechea y 5 más$69.990
PeriferiaCerrillos, Cerro Navia, Conchalí y 24 más$80.000
LejanaBuin, Calera de Tango, Colina y 10 más$85.000

Traslado del mecánico incluido. Cobertura en 48 comunas de la Región Metropolitana.

Preguntas frecuentes sobre el Ford Territory usado

¿El Ford Territory usado es buena compra?
Como modelo, ofrece mucho espacio y equipamiento por lo que cuesta en el mercado de usados, con la red de servicio de Ford detrás. Pero eso describe al modelo, no a la unidad que estás mirando. Un Territory de un dueño con los cambios de aceite y de fluido de caja al día, sin choques estructurales y con toda la electrónica funcionando es una compra tranquila; uno con la CVT patinando, la batería al límite tapando fallas intermitentes y un tapabarros con masilla es otra historia, y a simple vista pueden parecer el mismo auto. Lo que decide es la revisión de esa unidad.
¿El Ford Territory es chino o americano?
Es un Ford desarrollado y fabricado en China dentro de la asociación de Ford con JMC, sobre una base que JMC ya producía allá. Se vende con la marca, la garantía y la red de servicio de Ford en Chile. Para la compra usada, la revisión se parece más a la de un SUV chino moderno (turbo pequeño, mucha electrónica, terminaciones) que a la de un Ford tradicional, y conviene confirmar en un concesionario si la unidad tiene campañas de servicio pendientes.
¿La CVT del Territory da problemas?
Funciona bien mientras se cuida: fluido específico cambiado en el intervalo que indica el fabricante y sin remolcar ni acelerar a fondo en frío. Se reporta con frecuencia retraso al salir, tirones a baja velocidad y zumbido, y parte de eso es carácter de la CVT. Lo que no es normal es el patinamiento en subida, el zumbido metálico o la caja entrando en modo de protección. Por eso la probamos en frío y a temperatura, con salidas a fondo y subida sostenida, y leemos la temperatura del fluido y los códigos del módulo con el scanner.
¿Cuántos kilómetros es mucho para un Territory?
No hay una cifra mágica, y en un turbo pequeño con CVT o doble embrague el número importa menos que cómo se usó. Un Territory con muchos kilómetros de carretera y mantención regular puede estar mejor que uno con menos kilómetros de puro taco urbano. Lo primero es confirmar que el número sea real: lo leemos desde el computador del motor con el scanner, lo comparamos con el tablero y lo cruzamos con el desgaste de pedales, volante y asiento. Con eso claro, lo que importa es el estado del turbo, la caja, la suspensión y la electrónica.
¿Cómo sé si un Territory fue chocado?
Con el medidor de espesor de pintura panel por panel: una lectura distinta al resto delata repintado aunque el color calce, y una lectura muy alta delata masilla. Después miramos lo que un repintado no tapa: sellos de fábrica, pernos de bisagras y parachoques con marcas de herramienta, torretas en el vano motor, piso del maletero bajo la alfombra, faros y parabrisas con marca de fábrica coincidente y el módulo de airbag sin códigos de choque.
¿Cuánto cuesta revisar un Territory antes de comprarlo?
El precio depende de la zona donde esté el auto, no del modelo: cubrimos 48 comunas de la Región Metropolitana en tres zonas (Centro, Periferia y Lejana), y la tabla con los valores por zona está en esta misma página. Incluye la revisión de 167 puntos, scanner OBD, medición de espesor de pintura, prueba de batería y alternador, prueba de ruta, verificación de encargo por robo por patente, informe PDF con fotos dentro de los 60 minutos siguientes y garantía de diagnóstico de 48 horas. Se compra en /agendar, recibes un voucher que vale 60 días y agendas en /canjear.

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